Después de haber terminado con todas las clases ese día, Laura se encontró con Marylin a la hora de la salida; la morena había actuado cariñosamente invitando a la chica para ir a comer unos helados puesto que su madre le había dado el permiso y así pasar tiempo junto a ser una forma de que Laura pudiera distraer su cabeza y se sintiera mejor incluso con las mejores intenciones del mundo, Laura lo único que quería era llegar a casa y encerrarse en el círculo en el que le estaba costando salir. Sinceramente no tenía ánimos de nada ahora mismo, ni de ir a por unos helados, aunque el rechazo le hiciera sentir un poco mal a la morena, que solo tenía la buena idea y la intención maravillosa de ayudarle a cambiar un poco los aires y el ambiente oscuro. —Marilyn agradezco demasiado que tengas l

