La euforia que siento desde el momento en que pase por el juicio no hay nada que me la pueda quitar, estoy demasiado emocionada, es una victoria increíble y no me quiero alejar de ello, no quiero dejar de sentirme así. Además, veo a mi papá resplandeciente, hacía mucho tiempo que él no estaba tan feliz, tan contento y para mí verlo así es la mayor victoria que podría llegar a esperar jamás. Desde el día en que sucedió el accidente por mi mente constantemente están rondando ideas para encontrar la solución a su problema. A pesar de que me esforzaba y de que siempre he dado lo mejor de mí, las únicas soluciones que se me ocurrían conllevaban mucho tiempo, un plazo muy largo hasta la recuperación, porque de esa forma, podría costear el tratamiento de mi papá recién de aquí a cinco años o inc

