Capítulo 24.

448 Palabras

Así era, con 22 años que tenía era viuda. Mi marido murió hace dos meses en un accidente de trabajo y mi vida había cambiado completamente. Pero lo que menos necesitaba ahora mismo era que mi madre me lo ande recordando cada vez que llora conmigo al teléfono. - Bueno, entonces esto es una despedida, ¿no? - Te llamaré siempre que pueda, tendré mi móvil conmigo siempre. No seas tan dramática, mamá –puse mis ojos en blanco a pesar de que no hubiese nadie ahora mismo mirándome. Colgué la llamada y respiré hondo. Agradecí haber preparado las maletas la noche anterior para poder tomármelo todo con calma esta mañana. Al sitio al que iba era un tipo de monasterio reformado donde aceptaban gente nueva para la iniciación a la vida de monja. Sí, ya sé que es una decisión muy descabellada para una

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR