Cuando llegué a mi casa, Andrea me esperaba con una mirada irritante. Podés ver por el rabillo del ojo que estaba preparada la comida y yo había llegado tarde. —¿Dónde estabas? —quiso saber. "¿Desde cuándo te debo explicaciones? ", quise decir pero me mataría, en su lugar dije: —Te traje chocolate, por eso. Menos mal que había comprado chocolate y me lo había olvidado la mochila, se lo di y su cara de enojo pasa uno de felicidad. Estoy aliviado al menos podría escapar de ella por esta vez, me senté la mesa luego de ayudar a prepararla. Comimos en un silencio algo incómodo. Al terminar sabía que Andrea le gustaba ir a bañarse antes de dormir, por lo que me quedaba limpiando la mesa y lavando los platos. Cuando terminé,Andrea estaba a mi lado con una toalla en la cabeza. —¿Vienes a la

