10 Thomar, tres horas después, estación médicaHelion, el comandante Prillon o doctor, o lo que sea que él fuera, sería mejor que se alejara de mi compañera o yo lo aplastaría hasta convertirlo en una pulpa sanguinolenta. Danika se sentó en una mesa de examen en la estación médica mientras, tanto el Dr. Surnen como el Dr. Helion escaneaban, pinchaban y tomaban muestras de sangre y hablaban en términos médicos que yo no entendía. Danika no protestó cuando la senté en mi regazo y la sostuve durante todo ese tiempo. Ella era muy sensible a mí. Estaba muy en sintonía con mis necesidades. Si yo hubiera tenido que verlos lastimarla desde el otro lado de la habitación, habría perdido el control. Por todos los Dioses, si tan solo yo no estuviera tan jodido, tan roto. Yo era una causa perdida. E

