12 DanikaLa puerta se cerró detrás del último de los asistentes a la reunión. Caminé hasta el borde de la habitación, revisé el pasillo exterior para asegurarme de que todos estaban bien y que ya se hubiera marchado, y luego coloqué mi mano sobre el sensor que sabía que cerraría la puerta. Volviéndome para mirar a mis compañeros, froté la parte superior de mis brazos con mis manos, repentinamente heladas. —No me gusta ese tipo. Cuando mis compañeros permanecieron en silencio, traté de dejar de temblar y los miré uno a uno alternadamente. Ellos me devolvieron la mirada, y el vínculo entre nuestros collares de apareamiento permaneció... vacío. —¿Qué? —miré de Thomar a Varin y viceversa con creciente alarma. ¿Yo los había hecho enojar? —¿Qué ocurre? ¿Por qué no dicen nada? Thomar habló p

