Sere.
El viaje llego a su fin, seguía enojada con mis padres y con el tío Jonas, mi hermana Daf e incluso Drae los intentaron defender, pero ellos no entienden que me sentí traicionada. Me fallaron me prometieron algo y no cumplieron.
El vuelo se hizo denso, Jonas me lanzaba miradas de suplica para que vuelva a ser su niña buena y cariñosa, si porque con él soy eso, solo con él y mi familia, para el resto soy la arrogante y provocadora princesa zorra Taylor. Me gane ese apodo en la universidad cuando unas perras me quisieron hacer sentir inferior solo porque su novio se fijo en mí, y eso que ni siquiera lo registre aunque para ellas fue mi culpa que la dejaran. Y desde ese día cuando las puse en su lugar me dieron ese apodo.
-Sere ya perdónalo- dice Daf.
-No se de que hablas- digo mintiendo.
-Vamos mira como esta el tío, parece un cachorrito enfermo y eso que ese apodo es tuyo.
-Dios Daf, hace mil años que no me llaman así- digo riendo.
-No cambies el tema cachorrita- dice provocándome- míralo, parece que le rompiste el corazón.
-Anoche cenamos juntos- digo restándole importancia.
-Podes ser cruel cuando queres, el tío te ama- afirma y yo me muerdo el labio inferior.
-Yo también lo amo- digo y siento que me sonrojo- pero tiene que aprender su lección.
-Sos cruel cuando queres sis- dice Drae sentándose a mi lado, es el único termino ingles que usa conmigo Sister debido a que nos manejamos mayormente en Italiano o variamos pero empezó a decirme Sis como a los cinco años- después dicen que el despiadado soy yo.
-Lo sos pero con las chicas, les rompes cruelmente el corazón- digo riendo.
-¿Y vos no? Con ese aire de reina intocable los dejas babeando por vos.
-No es mi culpa que ninguno cumpla mis expectativas- digo encogiéndome de hombros.
-¿Cuales son esas expectativas?- dice Daf casi gritando y noto como tío Jonas clava la mirada en nosotras.
-Grita mas fuerte ratona- le digo a mi hermana.
-Dios no puedo creer que te estes vengando con ese apodo, solo tio Alessio lo usaba y por suerte dejo de hacerlo. Ahora expectativas- dice inquieta.
-Sos demasiado peque para hablar de eso- dice Drae.
-Soy mayor de edad. Y quiero saber que tipo de chico le gusta a mi hermana.
-La verdad- digo mirando a los ojos a Jonas- creo que salí a mamá.
-¿Como así?- dice Daf y luego se da cuenta- te gustan los viejos- grita.
-Mas fuerte Daf creo que no te escucharon en la luna- digo poniendo los ojos en blanco.
-De que hablan- interrumpe Jonas.
-Nada importante tío- digo ruborizada.
-Acá tu princesa que dice que la ponen cachonda los viejo- dice David.
-Dios tan imprudente como tu madre- digo golpeándolo- no les hagas caso tío- digo sonriendo.
-Eso espero princesa, sos demasiado joven e inocente para pensar en eso.
-Tengo veinte- le digo seria.
-Y seguís siendo mi niña inocente y no voy a dejar que nadie te lastime.
Cuando el avión aterrizo en Italia ya nos esperaban unas camioneta que nos llevarían a la casa de muestra infancia, la casa de Nonno. Nos mudamos ahí cuando Nonno falleció en un accidente junto a Mar cuando yo tenia cinco años, dicen que es imposible pero me acuerdo de el vívidamente. Esa casa es hermosa y me hace sentir cerca de nonno, tengo a mi abuelo Jake todavía y lo adoro, el abuelo Samuel esta viejito y ya no nos reconoce pero lo amomos y cuidamos con todo el cariño del mundo.
Cuando las rejas de la casa se abren no puedo evitar sonreír, en esta casa soy tan feliz que no quisiera nunca irme, no solo vivimos con mi familia sino que tío Peter compro el terreno de al lado y construyo su casa ahí uniendo ambos terrenos, es decir que somos una enorme familia la que no se separa nunca. Y es real, cuando papá y tío Peter deben ir por temas del ejercito ingles todos nos mudamos con ellos, vivimos casi medio año en Italia y medio en Inglaterra. Solo Drae dejo de hacer eso cuando se enlisto en el ejercito Italiano en honor a nonno, debia cumplir horarios estrictos y no importa que nuestro padre sea el almirante del ambos ejercitos y mamá sea general del ejercito italiano, ella jamás dejo su puesto en el ejercito a pesar que fue madre en incontables veces.
Si somos familia numerosa, primero llegamos Drae y yo, luego siguió Dafne, no conforme con eso buscaron el varón y llego Eric cuatro años después y la ultima del clan es Cloe con 8 años, por suerte dejaron de hacer bebes o seriamos un batallón.
Cuando bajo de la camioneta mis padres estan en la puerta de casa y aunque quiero estar enojada la hermosa sonrisa de mamá me lo impide, ella abre sus brazos y corre hacia mí.
-Lo siento cachorrita- dice en mi oído- papá puede ser muy protector.
-Debiste evitarlo- digo angustiada- me lo prometiste.
Cuando nos separamos papá esta saludando a Daf y Drae y se gira hacia mí.
-Mi princesa no vas a saludarme- dice sonriendo.
-Estoy enojada- digo cruzándome de brazos.
-Sabes la regla, por mas que estes enojada nunca, jamás podes negar un beso y abrazo a tu familia. No sabemos lo que puede pasar nunca.
-Me estas extorsionando- digo casi sonriendo.
-No seria almirante si no lo hiciera.
No puedo romper la regla familiar y camino hacia él para abrazarlo y el besa mi frente.
-Princesa te amo demasiado y me aterra que te pase algo de nuevo- dice con pena.
-Paso mil años- digo alejándome de él.
-Para mi es como si fue ayer, no sabes la angustia que pasamos mamá y yo- afirma y me hace sentir culpable.
-Nunca mas me mientas papi- digo apuntando con mi dedo.
-Lo juro cariño.
-Y no uses mas al tío Jonas, es injusto sabias que lo perdonaría sin problemas- hago una pausa- la próxima manda alguien a quien pueda golpear.
-Niña no te impidio dejarme casi rengo- dice Jonas cerca mío.
-No es mi culpa me interrumpiste una gran pelea- digo pasando hacia la casa y todos siguen mi ejemplo.
-Me entere lo que paso- dijo papá y pensé que venia el reto pero no- no puedo estar mas orgullosa de como defendiste a Daf, es una lastima que desperdicies tu talento fuera del ejercito.
-Pensé que ya habíamos superado esa etapa papi- digo sentándome en un sillón de la sala de estar.
-cachorrita tu padre jamás se va a rendir- dice riendo mamá- esta noche hay cena familiar, nadie haga planes- dice seria.
-¿Pasa algo malo?- digo preocupada.
-No pero quiero que todos estén esta noche- y no se porque me huele raro.
El tío Jonas se va con papá a su despacho y nosotros a nuestras habitaciones para desempacar las maletas, espero que no pase nada grave esta noche porque algo me huele sumamente mal, muy mal.