Sere.
Estoy parada en la cocina con mamá y le cuento de los planes que tengo para el fin de semana para salir a bailar con Amira y unos amigos de ella, veo que mi hermosa madre frunce el ceño y se que no es nada bueno.
-Mamita hermosa ¿Ahora que pasa?- cuestiono.
-Deberías preguntarle primero a papá- dice haciendo una pausa y no me gusta- parece que las cosas no están muy tranquilas por acá.
-¿Por que lo decís?
-Puso seguridad extra a la casa y sumo mas guardaespaldas a toda la familia.
-Debes saber que ocurre sos la general Russo- digo sonriéndole para que me suelte información.
-Esta vez cachorrita- dice acariciando mi cara- tu padre me tiene a ciegas y por eso estoy molesta.
-No se te veía molesta hace un rato ahi- digo señalando la mesa y ella se sonroja.
-Después de tantas cosas que pasamos, tu padre y yo acordamos algo- y hace un silencio que me da curiosidad.
-¿Que seria eso?- digo pícaramente.
-Podemos querer matarnos, pero nunca vamos a olvidar que nos amamos y jamás nos vamos a negar un beso o bueno ya sabes.
-Auch Ma- digo poniendo cara de asco- no quiero saber lo que haces con papi.
-Ni que hubieras nacido de un repollo- dice riendo.
-No fui concebida en el asiento trasero de un auto- digo guiñándole un ojo.
-Sere- grita- ¿Quien...?- pero no termina la frase.
-Claro que fui yo- dice tía Kira- no podes mantener en la ignorancia a tu hija.
-¿Que le contaste?- dice con duda.
-Todo- afirmo- desde que huyeron hasta que mi abuela las encontró y todo en si.
-Kiraaa- mamá vuelve a gritar.
-Que amiga, es una historia épica y hermosa.
-También dolorosa y peligrosa- afirma mamá.
-Creo que es una historia de amor maravillosa, pasaste por mil cosas y acá estamos juntos y con demasiados hermanos- digo riendo y ellas se unen a mi.
-Si tus padres se entretienen demasiado- dice mi tía.
-Creo que vos también- digo acariciando su vientre abultado.
-Ni me digas, tu tío solo quiere embarazarme- dice resoplando- ya le dije que estoy vieja.
-Sos re joven tía- lo es tiene 40 años- pero espero no contagies a mi mamá ya somos ya somos demasiados- mamá se sonroja y sonríe.
-¿Mia?- dice mi tía- ¿hay algo que debamos saber?
-No- dice casi con la voz ahogada- claro que no.
-Dios eso espero mami- y ella me abraza
-Ve a hablar con papá si queres salir antes que se vaya al comando.
Salgo casi corriendo para encontrar a papá antes que se vaya y me quedo congelada en la puerta de su oficina cuando escucho la conversación entre él y Jonas. Solo detecto cuatro palabras y mi corazón se oprime.
-Me comprometo con Tatiana.
No lo puedo creer, se que la conversación sigue pero mi mente esta clavada en esas palabras y las lagrimas brotan sin más, en algún momento mi cerebro reacciona y escucho que se acercan a la puerta por lo cual emprendo mi retirada, algo tardía debido a que tío Jonas me frena en medio de mi huida.
-Sere ¿Que pasa niña?- dice tomándome del mentón.
-Nada tío- digo fingiendo una sonrisa.
-No me mientas- dice limpiando una de mis lagrimas- ¿Te hicieron algo?- si vos al comprometerte quiero gritar pero soy salvada de hacer una imprudencia.
-Seree- grita Daf y camina rápido hacia nosotros- te necesito cachorrita.
-¿Que pasa?- digo aliviada y ella me da una sonrisa cómplice.
-Es de vida o muerte- dice tirando de mí- lo siento tío te la robo- dice mientras nos alejamos.
Él no dice nada pero cuando me giro veo su cara seria y con el ceño fruncido observarnos, Daf me suelta al llegar al final de la escalera y me sigue a mi habitación.
-¿Que paso?- dice cuando cierra la puerta.
-Se compromete- digo tirándome de espaldas a la cama.
-¿Que? ¿Quien?- dice sin comprender.
-Jonas, Jonas se compromete- y empiezo a llorar de nuevo.
-Sere sabias que eso iba a pasar un día- dice sin duda Daf.
-Pero el es mío- digo sentándome.
-Se te tiene que pasar- dice mi hermana- sabes que nadie va a aprobar tu enamoramiento por el tío, y menos él.
-Pero...- digo y Daf me interrumpe.
-Nunca te dio señales de que siente lo mismo, nos trata a todas por igual.
-No lo entendes- digo enojada- se que somos el uno para el otro, el es mi alma gemela.
-Sos una exagerada, solo espero que no cometas una locura- dice sentándose a mi lado.
-¿Cuando hago locuras?- digo sonriendo por primera vez desde que subimos.
-Joder esto va a ser divertido- asegura mi hermanita- espero que no la cagues cachorrita.
-¿Yo?- y pongo cara de inocente- nunca lo hago.
-Vos no vas a perder, el que pierde es el tío- dice levantándose- papá lo mata si te pone una mano encima.
-Sabes que quiero mas que una mano.
-Puerca- dice riendo a carcajadas- el ejemplo de nuestros padres te corrompió.
-Porque sos una santa ¿No?
-No, eso es obvio. Aunque se como ocultarlo, deberías aprender de mí.
-Solo porque te volviste la preferida de papá desde que entraste al ejercito, por eso no te controla como a mí.
-Alguien tenia que ser inteligente en esta familia.
-Dios si no te amara ya te estaría matando por creída- aseguro y ambas reímos.
-Gracias por amarme cachorra. ¿Que vas a hacer?
-Supongo que sera el turno que salga la sobrina mimada y caprichosa.
-Vas a jugar el papel de insoportable y pegajosa- dice asintiendo- me gusta, pero tene cuidado y evalúa a tu rival.
-Soy una Taylor, que no sea militar no significa que no este en mis genes el planificar y hacer estrategias.
-Papá estaría orgulloso de escuchar eso.
-Claro porque le va a encantar que su princesa planee arruinar el compromiso de su amigo para quedárselo para ella.
Ambas nos reímos y Daf niega con la cabeza.