Con la noticia que le di a Aleskey, no recuerdo hasta que hora estuvimos en el club. Antes no había un motivo específico para justificar estar allí. Desde que él les comunicó al resto que finalmente me iría de cabeza al mar de los ahorcados, la celebración de ellos, sobre todo de las chicas a excepción de Samantha, fue de escándalo. Tomé la decisión pensando con frialdad, no obstante a eso, no dejé de sentirme mal, primero por acceder a algo que no quiero, y segundo porque las razones que me llevan a aceptar están muy por encima de toda lógica, la ambición es lo que impera, y mi deseo de verme sentado en el lugar de Gustavo es lo que me impulsa a acceder, además que si no lo hago sentiría remordimiento por esa chica. En manos de cualquier otro hombre sufriría. Yo no la quiero, no es mi t

