Dormir con él...

1866 Palabras
__ ¿señora necesita algo? __ Si… eh donde dejaron mi maleta --- pone cara de confusión --- la pequeña esa es mía __ ah, el señor la mandó llevar a su habitación ¿la llevo hasta allí? __ Si por favor __ sígame por favor, Señora --- subimos __ sería mucho pedirte que por favor no me llames señora… llámame por mi nombre Danna sí? ---- la mujer pone de nuevo su cara __ lo siento mucho mi señora, pero eso no se va a poder. __ porque el señor se los exigió --- le confirmo y ella asiente apenada, Dios mío que va a ser de mí con esta situación y para colmo a mi querida “suegra” no le caigo para nada bien, esto será una guerra fría Miro hacia mi maleta que se encuentra junto con las de él y la abro, necesito darme un baño y acostarme un rato, descansar para seguir enfrentado a la exigente “suegra” que tengo por obligación. Después de salir de la ducha miro detenidamente la gran habitación en la que estoy e indudablemente es la de apolo, se siente su frialdad de extremo a extremo. Cuando me dispongo a salir para buscar a la mujer que me trajo y conseguir una habitación para mí, la puerta se abre tan de repente que me doy un fuerte golpe con ella __ agrr --- grito de dolor, hoy al menos el tabique me quedó sirviendo para nada __ perdón --- escuché la voz grave delante de mí, aun con el dolor que me acababa de propinar seguía con su semblante amargo y frío, el caliente en mi nariz comenzó a bajar ya sabía que la sangre tenía que aparecer en algún momento, hay dos cosas en esta vida a las que definitivamente les tengo una fobia horrible y una de ellas es la sangre, solo bastó verme las manos para sentir mi cuerpo flotando. __ ves? Una mujer tan floja como esa no es digna de ser tu esposa, hijo… por favor recapacita y déjala, yo sé que después de lo que te pasó no has vuelto a ser el mismo, pero no hay necesidad de todo esto, no la quieres se te nota, si a penas la soportas… hayyy porque me haces esto y encima de todo con la hija de mi enemiga de por vida, no quiero ni verla porque me recuerda a la desgraciada de Lucía… __ puedes salir? – le responde él __ bien me voy, mañana necesitamos hablar con más calma, piensa bien las cosas --- dejo de escuchar y abro los ojos al sentir el hielo recorriendo mi cuerpo sabía que me estaba mirando, se dio cuenta que desperté por eso sacó a su madre, lo que no entiendo es porque esa mujer odia tanto a mi madre, aunque no es una perita en dulce no me cabe en la cabeza que le haya hecho algo realmente malo a la señora como para que ella sienta esa aversión tan profunda, porque se le siente hasta en su hablar. __ ya terminaste de sacar conclusiones? Levántate y come algo --- me acerca una bandeja con sopa y una ensalada __ ay nooo, las sopas no me gustan… __ no te estoy preguntando, te la vas a tomar toda, no quiero tener una esposa débil y pálida… __ ya sé, no tienes ninguna necesidad de decirme esas palabras puedo verme delante de un espejo no soy ciega… --- el me mira como queriendo traspasarme __ nunca me vuelvas a interrumpir mientras hablo, te queda claro? Recuerda en calidad de que estás conmigo --- y si, sus palabras lograron hacerme sentir humillada y muy poca cosa, me duele la forma en que me habla… no debería. Sin embargo, no respondo nada y me dispongo a comer callada tragándome mi orgullo, mi amargura y frustración, asiento con la cabeza agachada y sigo comiendo, algún día tendré que salir de esto, por Dios ayúdame. Las lágrimas que quieren salir de mis ojos las amarro lo más que puedo, no estoy dispuesta a dejar que este hombre me vea llorando por sus provocaciones. __ vas a dormir conmigo a partir de esta noche --- habla nuevamente sin quitar la prepotencia de su voz __ pero… no __ sin peros es una orden --- me dice dando el tema por zanjado cuando se adentra al baño cerrando fuertemente la puerta tras él. Luego de terminar la comida me levanto a pesar del mareo que siento, voy a recorrer la que desde ahora me imagino será mi nueva cárcel. El salió del baño y se metió en las profundidades de su closet inmenso y salió de nuevo vestido con ropa informal, lo que me indica que lo más probable es que no saldrá por el resto del día. Cuando bajo a la sala me encuentro con una muchacha como de mi edad, que inmediatamente detiene lo que está haciendo al observarme __ se le ofrece algo señora? --- no sé si son cosas mías, pero me habló con un sarcasmo que traté de ignorar __ ¿me puedes indicar donde queda cada cosa por favor? Para ubicarme en esta inmensidad… ¿hay jardín? __ el señor nos ha dicho que usted no puede salir --- ya, me imaginaba que apolo quieto no se iba a quedar, donde se habrá visto que el esposo no deja salir a su esposa de la casa como si el fuera su dueño y pasar esta vergüenza de tener que mantenerme vigilada en “mi propia casa” __ bien, entonces muéstrame la casa --- le respondí cortante al observar algo de burla en su rostro __ sígame, señora --- por Dios, le volví a sentir el tono de sarcasmo al mencionar la palabra señora. Después de recorrer la casa durante al menos un par de horas detallando cada lugar, me di cuenta de que contaba con una puerta que daba como a un sótano __ esa puerta es… __ el señor no permite que nadie entre a ese lugar, está completamente prohibido --- escucho la voz de la mujer a mis espaldas al ver cómo me quedé observando la puerta. __ está bien, ya te puedes retirar voy hacia mi habitación, y gracias por el tour en la casa __ con gusto señora --- lo volvió a decir con ese sarcasmo, me imagino que lo ha de conocer bien como para saber la verdad y que el titulo de señora no es mío en realidad. Subo a la habitación y lo que escucho me deja perpleja __ no seas tan impaciente linda, trata de estar lo menos estresada posible, en cuanto pueda iré a verte --- su voz, era cariñosa, no me imaginaba como se escucharía con una nota de amor o algo, es totalmente diferente. No sé en qué momento me distraje tanto que me quedé enfrascada dentro de mis pensamientos, jamás en mi vida nadie me ha hablado con tanto cariño, ni el hombre con el cual iba a unir mi vida hasta hace poco. __ que haces allí parada --- su voz había cambiado, nuevamente volvió a ser el hombre frio de siempre. __ nada, eh me distraje pensando en algo… __ no necesito que pienses, con que hagas lo que te digo basta __ no te cansas de tratar mal a las personas… __ no tengo problemas con nadie más que tú… y no me cansaría de tratarte mal como dices, aunque para serte sincero estoy haciendo un gran esfuerzo por soportar verte __ si ese es el caso entonces dime ¿porque quieres dormir conmigo?, digo como no me soportas __ ya haz silencio y prepárate a dormir que mañana vamos a salir __ ¿al menos puedo saber para donde me va a llevar? __ ¡No! --- y esa fue toda su respuesta porque se ha dado la vuelta y me ha dejado en la puerta de la habitación. Entro a la regadera a darme un buen baño, hoy he sudado como loca en maratón, así que a monos no quiero oler. Salgodel baño y me encuentro al señor hielo mi apolo, tanto desperdicio de hombre, está sentado en la cama con su laptop sobre su regazo… cuanto daría por ser yo la que ocupa ese espacio de su cuerpo __ en el closet hay ropa para ti __ gracias --- le respondo por inercia mientras me meto en esa inmensidad donde fácilmente podría perderme jajaja __ que hombre para egocéntrico, que necesidad hay de tanto --- todo grita LUJO, desde sus zapatos hasta los accesorios que se muestran en una cosa parecido a vitrina con accesorios de alta calidad, sus corbatas bien enrolladas, sus trajes bien organizados y por ultimo está su ropa de deporte y la casual – Dioooos este hombre tiene que catalogarse como un pecado andante, hay un pantalón de chándal color n***o y una camiseta de ese mismo color, tan varonil que juro me lo estoy imaginando, tiene que quedarle espectacular --- nooo que estoy pensando, rápidamente busco con mi vista donde pueda estar mi parte de ropa, que no se me hace difícil encontrarla puesto que está al lado contrario de su ropa, es una buena parte de su closet. Vestidos, ropa elegante, casual y de casa… las pijamas son algo con lo que no me identifico por el material… dejan notar mucho con demasiado y así no podría dormir, con esos ojos de halcón encima creyendo que lo estoy seduciendo y quien sabe de qué cosas más sea capaz de acusarme en mi completa inocencia. No sé en qué momento hizo que me prepararan todo esto poque es muy de mi talla lo que alcanzo a ojear por encima, o será que eran de alguien más, a lo mejor otra estúpida que se dejó también meter el cuento de la “señora Sanders” mi “suegra” muy hermosa y todo pero tenía aspecto de asesina serial y además está esa habitación prohibida, hay virgen santísima por favor sálvame si estoy en peligro porque en estos momentos me siento como en el cuento de barba azul el tipo ese que mata a sus siete mujeres y quien sabe que numero de “esposa” vengo siendo yo… Escojo la pijama menos reveladora que encuentro y me apresuro a salir. __ pensé que te habías perdido dentro --- su voz espeluznante me hizo dar un brinquito __ por poco y no salgo --- le respondí de manera algo sarcástica, su mirada se encuentra con la mía y por solo decimas de segundos noto algo distinto, pero no creo que sea hombre de develar cuando siente deseos por una mujer, es más ¿será que ese hombre siente deseos? Con lo frío que es su cuerpo debe tener una temperatura bajo cero y así es difícil que se le active su amiguito. __ o te metes a dormir o te demuestro si funciona o no --- el muy… apagó las luces y me dejó a oscuras corro hacia mi lado de la cama y me meto dentro de la sabana, le doy la espalda y trato de dormir.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR