NARRADOR OMNISCIENTE Miró hacia ambos lados antes de entrar al lugar donde tres días antes su amigo lo había citado: una fábrica abandonada algo lejos de la ciudad. No le parecía extraño que lo haya citado ahí. Sería peligroso si alguno de los hombres que trabajaban con Sebastian lo viera. Cometió un error, y ahora estaba pagando por ello con el cargo de conciencia que tendría hasta el día en que muriera. Aun no podía entender por qué lo hizo; él era capaz de muchas cosas, pero ¿secuestrar a su propia sobrina? Todo por una chica que no valía ni un poco la pena. Traicionó a su hermanita, esa a la que prometió proteger el día que nació. Esa era otra cosa ni él mismo era capaz de perdonarse. Al entrar al abandonado edificio las luces automáticamente se encendieron, dejándolo ver una figu

