Sentí la felicidad mas grande de toda mi vida, y al mismo tiempo no podía creerlo, un hijo de Roberta, la mujer que más había amado en toda mi existencia y que llegué a creer que nunca se enamoraría de mí, estaba como en shock ― ¿está seguro doctor? ―sí señor Morel, pero si no me cree aquí están los resultados ―dijo entregándome una hoja donde especificaba las semanas de gestación, y se podían ver en unas fotografías de ultrasonido un pequeño puntito, casi brincaba de alegría y una lagrima de alegría corrió por mis mejillas, hubiera deseado que todo se hubiera congelado en esos momentos, que esa alegría se hubiese hecho perpetua y que el dolor no golpeará nuestras vidas como lo hiso. …….. Roberta Cuando desperté, me encontraba en una cama de hospital sentía todo mi cuerpo adolorido, r

