POV ELIZABETH No se por que esto me molesta tanto, no somos nada eso lo tengo claro, me recuesto en la cama, el dolor se puso intenso de un momento a otro, pido una botella de vino, me importa poco el medicamento y lo veo esperando que me diga lo que me tenga que decir, si existe alguien más, merezco saberlo, pero el no habla, los minutos pasan y no dice ni una palabra, el servicio a la habitación llega y cuando estoy por levantarme el se apresura a hacerlo, bufa cuando ve el pedido pero no sé atreve a decir nada, se ve indeciso pero termina abriendo la botella, sirve una copa y me la entrega, camina al minibar de la habitación y saca una botellita de Whisky que bebé de un solo trago -Tenia 19 cuando la conocí, ella era una hermosa chica- los celos se hacen presentes pero sería ridículo

