Una sorpresa inesperada Punto de vista de Isla Las palabras de la Sra. Jenkins me golpearon como un tren de carga, enviando una onda de realización a través de mi cuerpo. Sentí que mi corazón se hundía mientras me giraba para mirar a Aaron, confusión y miedo reflejados en mis ojos. —¿De qué está hablando ella, Aaron? —le pregunté, mi voz temblando. No podía comprender lo que la Sra. Jenkins insinuaba. ¿Cómo podría estar esperando un bebé? Los ojos de Aaron se abrieron de par en par, apretando aún más mi mano. —Isla, yo... no sabía —tartamudeó, con incredulidad en su voz—. Juro que no tenía ni idea —La Sra. Jenkins se rio a carcajadas, su risa resonando en la habitación. —Oh, el pobre chico no sabía, ¿verdad? Oh, Alfa, tú eres su Luna, y el estúpido lobo la ha engañado. Luna, pensas

