—Me disculpo por mi brusquedad, querida Isla. Pero debes entender. No sabía nada sobre ti hasta que viniste aquí hace cinco años. Mi pareja te tuvo en secreto y te entregó a su mejor amiga. Ella no es mi hermana, pero éramos cercanos cuando crecíamos. Por eso se me considera tu tío. Por favor, entiende que nunca quise ocultarte esto —Tomó una respiración—. Hice lo que consideré mejor. Sin embargo, ahora que ha quedado claro que eres pareja del rey licántropo, la verdad necesitaba ser revelada. Escuché sus palabras cuidadosamente, sintiendo mucha calma. Quizás porque tenía a Max con sus brazos rodeándome con fuerza. No quería que me soltara. Mi mente estaba hecha un lío. Luego recordé las palabras de mi mejor amiga. Mi madre no estaba muerta. Estaba viva. Sentí tanta frustración en ese

