Maddison Todo mi cuerpo me duele, siento mucho dolor, es como si me fuese a desarmar. Pero apenas unas manos se posan sobre mi vientre es como si todo dolor hubiese desaparecido por arte de magia. Suspiro profundo, y abro los ojos. -Ya pasó, ya pasó - dice Dimitri acariciando mi vientre y suspiro otra ves.. No entiendo que me paso, solo estaba dormida y de pronto todo mi cuerpo duele y quema como si estuviera en llamas. -No dejes de hacerlo, se siente bien - pido colocando mi mano sobre la suya y él sonrie. -No lo haré - asegura y sonrío. Al ver, veo que ya es de noche y me sorprendo. -Cuanto tiempo estuve quejándome? - pregunto y él me mira. -Casi cuatro horas - dice y lo miro sorprendida. -Como es posible, yo, - pero no se que decir estoy muy impactada. Trato de le

