Maddison Suspiro mirando hacia el cielo oscuro lleno de diminutas luces que en realidad no existen , respiro profundo, me siento muy triste con todo esto,aun no puedo creer lo que pensaba hacer. -Mi ángel, Maddison - llama con insistencia Dimitri y no lo miro. -Por favor no me ignores, te deje tranquila todo el día para poder estar calmados y así hablar. - dice con voz suave pero lo noto nervioso. Lo miro de reojo y él se acerca. Quien imaginaria que un hombre lobo tan grande y fuerte estaría lleno de nervios por hablar con un simple ángel al cual mataría sin mucho esfuerzo si quisiera. El pequeño detalle es que no soy un simple ángel para él, todos sabemos que no es así. Soy prácticamente su vida. -Que más vas a decirme, acaso si no resulta con el primero vas a buscar a otr

