Reino Mítico Abrazaba con fuerza el pequeño cuerpo y casi en un murmullo tarareaba una canción de cuna. La pequeña dormía plácidamente en los brazos de su madre mientras sentía los suaves arrullos que ella le proporcionaba. Era una escena tierna y Paloma solo quería detener el tiempo para contemplar más a su hija. Su pequeña Ángel. ¿Por qué el destino fue tan cruel? Ni ella misma lo sabía y aunque no dejará de tener miedo su único consuelo era saber que después de tanto tiempo al fin tenía a su pequeña entre sus brazos, pero lo peor estaba por venir. Francesco se mantenía en calma sabiendo que pronto en todo el castillo el grito enojado de su padre asustaría a todos, pronto se enteraría de que sus "valiosas" prisioneras habían sido liberadas por una madre desesperada y su fiel hijo.

