Narra Martina . Mí garganta se seca, mis piernas tiemblan y suspiro tan rápido que hasta pierdo el ritmo, mí mente trata de procesar todo lo que está sucediendo pero sus malditos y deliciosos labios sobre los míos no me dejan pensar y terminó dejándome llevar por la bruma del deseo. Nuestras boca explotan sin parar quiero detenerlo mí lado sensato me grita que debo detenerlo que está no es la manera de solucionar todo, ahí tanto que aclarar todavía, pero cuando su boca baja hasta mí cuello y suavemente comienza un sendero de besos siento que me pierdo en el mismo infierno, de mí boca se escapa un pequeño jadeo mis ojos se cierran disfrutando de las sensaciones que su lengua y el picor de su barba me producen en mí piel, mí intimidad se empapa es que él produce tanto deseo que siento que

