–campanita –dice una persona, pero estoy tan seda que no me doy cuenta –que paso?,donde estoy?–pregunto desorientada –imagínate hace unas horas te pedí que fueras mi esposa, y ahora olvidas todo fresita–ya ahora si reconozco su voz –santi–sonrió y el también–amor como salió todo?–pregunto asustada El solo me miraba y no responde, esperaba a que dijera algo la incertidumbre me estaba consumiendo –santi– pregunto –amor todo esta bien–me dice –estas seguro?–le pregunto Tenía miedo, mucho que solo me mintieran para que to me quedará tranquila. Para nada es algo bueno –amor, tu creas que yo jugaría con eso, jamás nena–me sonríe y me besa Le sonríe quería confiar pero hasta que el doctor no me dijera, no quería estar sospechando nada, el me agarro la mano y vi un brillo en sus ojos

