Audrey Johnson Mi cabeza daba vueltas, el dolor era jodidamente insoportable, no quiero volver a probar alcohol por… ¿unas semanas? ¡Aarrg! Es lo malo después de disfrutar. Intento abrir mis ojos, pero la luz que se filtra a través de la ventana es fuerte y no me deja sin que sienta el puyaso de dolor, no se como no la cerré anoche apenas llegué. ¡Ya recuerdo! Me vine unos minutos después de que vi a mi jefe, no podía con la vergüenza de como me vio bailar, y aunque no lo tenia cerca, pude sentir la intensidad de su mirada. Acéptalo Audrey, ese hombre es atractivo y capaz de hacer que se le mojen las bragas a cualquiera, pero no me metería con él, no quiero que se repita la pesadilla del pasado, donde todos me señalaban porque creían que me revolcaba con los jefes. —Buenos días precio

