Si era así me salvaría de lo que me molesta harían las señoras meseras. Me acerca su lado sin poder evitarlo, y le pregunté: —¿No has ido a la cafetería..? —quise saber. —¿Y yo por qué tendría que responderte a eso..? —me dijo simplemente. —Porque, cómo te veo tomando un café. —Supongo que tú también vienes a tomar un café, así que ahí tienes la respuesta para ambos. —¿Y por qué no fuiste? —quise saber. —Porque no tenía ánimos de verte, desde tan temprano —dijo y eso por alguna razón me hizo doler el corazón > —Pues, estamos ansiosos por ver a tu hermano —dije simplemente y me di la vuelta. Suspiré, la verdad que sus palabras a veces por alguna razón, escarbando en mi corazón y en este momento era una de ellas. Cuando me dieron una nueva casa de café, junto con 4 medialuna

