Cuando siento la puerta abrirse me preparo para lo que viene, Mateo no sabe que ya llegue, se supone que yo estoy en clases, así que cuando me ve parada en la puerta de nuestra habitación, se sorprende. —Juliette, ¿Qué haces tan temprano aquí? —pregunta, me encojo de hombros y camino hacia él. —Me cancelaron las clases —miento. —Bueno nena, podrás descansar —dice yo asiento mientras lo abrazo—. ¿Cómo te fue? — —Bien, Esteban dijo que ya no volvería a comportarse así, además no hay otro lugar disponible para hacer la práctica —digo, él me mira. —¿Cómo estás con eso? —pregunta, me encojo de hombros. —Solo espero se comporte como dijo —digo, él asiente pero no se ve convencido. —Bueno, cualquier cosa debes decirme, también me hubiera gustado que salieras de ahí —dice. —Yo también lo

