>—¿Y como terminó dicho encuentro?—< preguntó la psicóloga con cierta curiosidad. Después de su confesión, la atmósfera fue extraña, fue tensa, pero al mismo tiempo las ansias podían verse. —Detente— susurre al acercarme a él con solos centímetros, coloqué mis manos en su pecho e intenté tener algo de espacio para poder respirar, en aquel momento únicamente me importó saber, cuál era su verdadero objetivo. Porque en aquellos días este me había ignorado con gran insistencia e incluso las miradas que me otorgaba no eran las mejores, simplemente había demostrado a los terceros que no era de su agrado. El cambio repentino me dejó tensa, como era de esperarse, únicamente podía preguntarme; ¿Por qué había venido a mí?, sino como él lo había dicho, no quería destruirme y quería lo me

