Mateo va a dejarme a mi departamento, tengo mucho que estudiar pero en parte no me puedo sacar de la cabeza a Emma, y aún tengo la duda de si eso que me dijo Mateo es verdad, tengo dos opciones, creer o no creer, y la verdad por esta vez dejaré todas mis inseguridades con los hombres de lado y creeré en él, solo espero que no me decepcione. —¿Nos vemos mañana? —pregunta una vez me bajo de la moto y le entro el casco. —No lo sé, es que el examen del viernes está bastante difícil, entra mucha materia, y tengo que estudiar —digo, él asiente. —Pero podemos almorzar uno día —dice, yo asiento. —Pasado mañana tengo libre a la hora de almuerzo, ¿y tú? —le pregunto, él asiente y sonríe. — También —dice, yo enarco una ceja divertida. —¿Seguro? — —Segurísimo —dice, yo asiento. —Que llegues bi

