Victoria Por insistencia de mi hija no pudimos ni ver bien la habitación es doble, una para ella y otra para nosotros, es lo único que pude apreciar, ya que mi emocionada hija quería conocer la playa, en st, Anthony no hay playa, y por mi trabajo y la de mi mamá no éramos de viajar, siempre tuve el pensamiento de llegar a mi hija, puesto que cuando veíamos películas y veía la playa, se emocionaba mucho. Caminamos detrás de ella agarrados de las manos, lo que me gusta del hotel que no está muy lleno, y las gafas de sol y la gorra cubren mucho, que el hombre que me lleva de la mano es uno de los jugadores más importantes de Chicago. — Brithany, no corras tan rápido, la playa lo sé ira— — Pero mamá, quiero verla de cerca, se ve increíble— David ríe, no sé si es por que le parece graciosa

