Daniel Camino de un lado a otro por el maldito pasillo, hace ya un hora se llevaron a Isabela y aún no sale nadie a darme razón de ella. -. Señor, insisto déjeme curar su herida del labio y las manos-. Insiste como por 4ta vez una enfermera. -. Le vuelvo a responder, no me movere de este maldito pasillo hasta que sepa algo de mi mujer y mi hijo,¿me oyó? -. Le respondo apretando los dientes, luego recuerdo que tengo una herida por qué el desgraciado de Ismael me respondió uno de los tantos golpes que le di. -. Cómo usted quiera -. Responde la enfermera tratando de ser amable, pero se le nota que está molesta, y más por su forma de caminar al marcharse. -. ¡Doctor! -. Digo y corro hacia el doctor que acaba de salir -. ¿Cómo está Isabela? ¿Mi hijo? -. Digo jadeando frente a el. -.

