ISABELA Hoy termina mi resposo, o al menos eso creo, ahorita voy camino a la clínica, y mientras Daniel conduce sin siquiera mirarme como hace siempre, yo simplemente acaricio mi vientre que apenas y se nota un poco abultado mientras miro a Daniel y su concentración al conducir, lo detallo plenamente y llegó a la conclusion que mejor donante no pude elegir, se que suena algo absurdo y un acto caprichoso el ser yo la que eligiera de quién quedar embarazada y no usar simplemente un donante de la clínica, pero es que el fondo quería conocer al que sería el donador y no una muestra en un tuvo de ensayo con una etiqueta con un código sin nombre sin nada. -. Ya hemos llegado. -. Dice Daniel sacándome de mis pensamientos. -. ¡Oh! Que bueno. -. Digo y empiezo a retorcer mis dedos de las mano

