42

2645 Palabras

Martín Luna sube al asiento trasero y saluda con un gesto de disgusto, claramente visible. Miro a Pilar, que me levanta los hombros, como explicando que advirtió lo mismo que yo, y ambos miramos al frente en silencio, sabiendo que Luna, cuando está molesta, es peor que una fiera enjaulada. -¿A qué hora creen que va a terminar todo esto? –pregunta nuestra amiga desde su lugar, y Pilar y yo nos miramos nuevamente. -Supongo que para las siete de la tarde, como mucho –responde mi novia con calma. -Igual si necesitas irte antes avísame y te traigo, no te preocupes –digo mirando por el retrovisor, intentando poner paño de agua fría a su humor. -¿Por qué vos? ¿Ramiro no piensa venir? –ataca, colocándose entre los asientos delanteros, para vernos más de cerca. -Sí, claro que va a venir, sol

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR