Pablo Muerdo la uña de mi pulgar intentando calmar los nervios, mientras espero pacientemente junto a los padres Clara que ella salga de la cirugía. -Hijo, cuando esto termine queremos pedirles que se tomen unos días para ustedes, pensábamos pagarles unas vacaciones en el lugar que elijan. –Habla mi suegro con cariño, haciéndome sentir culpable una vez más. -Sabemos que tenés mucho trabajo, sería solo los días que puedas. Además Clarita no puede alejarse de nosotros y del médico, claro. –Agrega mi suegra. Estoy pensando cómo contestar a su oferta, cuando la enfermera a quien estábamos esperando, aparece por el pasillo del quirófano, caminando hacia nosotros. -La cirugía terminó, fue sumamente exitosa. El doctor vendrá a hablar con ustedes en unos minutos -afirma con una sonrisa-. La

