Es casi inexplicable el odio que tuve y mantengo sobre lo que respecta a la vida universitaria (o mi vida universitaria) cuando comencé la universidad, pero la verdadera universidad, porque aclaro que no es lo mismo los cursillos de ingresante aspirante a universitario, que solo te dan unos cuadernillos que leer, que asistir todos los días a la universidad, con la vida de universitario, y todas las preocupaciones que éste conlleva. Mas o menos para que entiendan de lo que hablo, les explico que aquí, donde yo vivo, algunas facultades tienen cursillos eliminatorios y otros no. No sé si decir que soy afortunada porque en mi facultad no eran cursillos eliminatorios, porque sería una hipócrita si dijera que hubiese preferido que sean eliminatorios, pero al menos si estaba destinada a fracasar,

