La Loba Blanca (parte uno) Punto de vista de Emma —No te alejarás de mi lado ni por un segundo, ¿queda claro?— me dijo Andrew mientras nos acercábamos a la cabaña. —Si te digo que corras, corres. ¿Entendido? No podía apartar la vista de la cabaña. — ¿Emma?— me llamó Andrew. Asentí. —No, Emma—, dijo él deteniéndome y haciéndome mirarlo. —Necesito que me digas que entiendes. No te dejaré entrar hasta que me digas que no te alejarás de mi lado y que correrás si te lo digo. La preocupación que vi en sus ojos me hizo olvidar por un momento a la bruja. —Entiendo, Andrew—, dije mientras tomaba su mano en la mía y le sonreía. —No me alejaré de tu lado ni por un segundo. — ¿Y correrás si te lo digo?— preguntó, entrecerrando los ojos hacia mí. No iba a hacer eso. No iba a dejar que se last

