La Loba Blanca (parte tres) Punto de vista de Emma Mi cuerpo dolía. Mi alma se estaba desgarrando en pedazos. Mi corazón se sentía completamente destrozado. No quería otro compañero. No necesitaba otro compañero. Tenía a Logan. Quería a Logan. Necesitaba a Logan. Amaba a Logan. Solo a él, Diosa. Solo a él. Quería gritar y llorar. Quería quemar el mundo hasta los cimientos. El pánico dentro de mí aumentaba. Me estaba resultando cada vez más difícil respirar. Algo se había quedado atrapado en mi garganta y ni siquiera podía hablar. Algo estaba sentado sobre mi pecho. Algo estaba sujetando mi cuerpo en un agarre férreo. Sabía que Logan no me marcaría de nuevo. Lo sabía. Lo vi en sus ojos. Tenía miedo de no ser el indicado. ¡Pero lo era! ¡Lo era! ¡Lo sabía! —Emma, amor, no—, escuché

