Ezra y Elize habían llegado al penthouse cuando se encontraron con Enzo, no solo vivo, sino también vampiro. —¿Viniste por mí ahora que eres vampiro?—le dijo Elize provocativa. —¡Mi querida mortal! Te extrañé... —Le ha dicho sobre Elize a los originales—advirtió Sasha, saliendo del pasillo y tomando una coca cola. —¡Hijo de perra!—exclamó Ezra propinándole un golpe en la cara al verlo. Enzo se levanta rápidamente acomodándose el saco. —Solo venía a decirles que no estén más de luto por mí, su hermano está otra vez aquí y más vivo que nunca. —Nos preocupaste, Enzo—espetó Sasha. —Lo sé—respondió él sin pudor. —Hasta Ezra estaba compungido por tu muerte—continuó Sasha. —¿Ezra? ¿Cómo hiciste para llorar mi muerte sin que tu novia se enojara? ¿Te escondías en el baño? —Nunca

