Capitulo Dos

2621 Palabras
Pov Spencer Las personas del Colegio Saint eran una mierda. Los chicos se sentían superiores, siempre siendo bravucones, haciendo sentir mal a los que no pertenecían a su estúpido grupo, las chicas superficiales y siempre dejando su dignidad por estúpidos chicos que solo las querían follar, y ni hablar de como humillaban a las "feas". Para hablar de los profesores es complejo, pero dando una idea general, ellos tenían un alto nivel académico, enseñaban muy bien, pero no eran buenas personas ; ellos siempre me mantuvieron lejos solo por ser pobre.  La profesora de Inglés tenía licencia médica por embarazo, por por que después del almuerzo, nuestro curso podría irse a casa. Clases perdidas, eso significaba. Usualmente yo abría la puerta de la azotea, iba al comedor, tomaba mi bandeja de almuerzo y volvía a comer en la azotea, lejos de toda la mierda de personas, allí había almorzado casi todos los días desde que entré al Colegio, pero habían días en los que no podía, ese por ejemplo la directora (unica persona amable el lugar), me había visto dirigirme hacia las escaleras que me llevaban al lugar. -¿Dónde vas Spencer?.- me preguntó amablemente. -Eh yo... -Ve a comer con tus compañeros Spencer, la puerta de la azotea no se abre por lo oxidada que se encuentra. *Si ella supiera que yo puedo*. -Esta bien directora. -Provecho.- me sonrió ella. -Gracias.- le contesté. Giré sobre mis talones y entré al comedor, para pedir mi almuerzo. El ruidoso comedor lleno de personas de mierda.  Visualice la mesa gigante donde entregaban las bandejas de comida que se encontraba en la esquina derecha del gran lugar. Caminé hacia ella, Y me maldije mentalmente al ver que por el camino que tomé me encontré con el grupito de idiotas que solo usaban sus pies para jugar fútbol, en lugar de usar sus cabezas para pensar. - Miren quien viene allí!.- exclamó con su voz asquerosa el tal Brat. -El Markus pobreton!.- dijo el otro idiota que estaba con ellos, pero yo no sabía su nombre.  Al que si le sabia el nombre era al castaño se giró su cabeza para mirarme. Sung Aiden, el tipo que siempre me quitaba el primer lugar. Le tenia un poco de rencor, solo por el hecho de que es idiota y se gana el primer lugar, pero no era algo fuerte como para estar pendiente de el. -Ey Markus.- otro que creo que se llama Jonathan hablo.- Pobreton, ven y enseñamos a follar putos. Ellos siempre usaban esa palabra despectiva para las personas homosexuales, otra razón para pensar que son mierda. Los ignoré y seguí caminando. El primer idiota estiró su pie para que yo tropiece, claro.. era tan idiota que hacía esas bromas de niños. Levanté mi pie lo suficientemente alto como para cruzar ileso, pero de inmediato sentí como era empujado al piso, mi equilibrio me falló, todo el cuerpo me dolió al chocar con la dura superficie, escuché la risa de todos y suspiré. Siempre era lo mismo. Me repetía a mi mismo que no debía pelear, que no me levantaría a golpearlos, que debía cuidar mi beca y no debía decepcionar a mi madre. Levante mi mirada, y los primeros ojos arrugados y risa sonora que me encontré fue la de Sung Aiden, El tipo era odioso y yo odiaba cuando me miraba así, divertido de mi desgracia. En medio de las risas me levanté, sacudí mi ropa lentamente, y salí del comedor, no había caso buscar una bandeja de comida si ellos me empujarían otra vez. Vigile que nadie me vea, para ir hasta la azotea, de la cual abrí la puerta levantándola un poco y tirando hacia adelante, la cerré y me senté en el piso sobre unos diarios que había llevado hace tiempo, frente de mi quedó el patio lleno de naturaleza del Colegio Saint; me gustaba ese lugar porque yo podía ver todo eso, pero nadie podía verme a mi, debido a la altura. Apoyé mi espalda en la puerta, alcé mis rodillas para poner mis brazos encima de ella, y dejar descansar mi mentón en mis manos. Tenía hambre, quería irme a casa y dormir un poco.. esas situaciones de humillación hacia mi, me cansaban , las odiaba con toda mi alma, porque no me podía defender como yo quisiera. Quizás si no fuese parecido a ese estúpido actor porno, mi vida no seria asi.. o quizás si tuviera el cuerpo que tiene el, todos gustaría de mi y no me humillarían. Luego de cansarme de pensar, y estar seguro de que todos los imbéciles ya habían regresado a sus mansiones, salí del lugar. En el camino le compré un sándwich de queso a un anciano que los vendía en la calle, gastando así el dinero para el bus. Lo comí y me dio suficiente energía para caminar hasta casa, primero por los caminos rodeados de edificios, negocios, restaurantes, Y después por mi barrio, donde las calles eran de tierra, donde las casas eran de madera y bolsas de plásticos. Llegué a mi pequeña casa de madera, abrir el candado que entrelazaba una cadena para evitar que alguien entre. La casa otra vez estaba vacía, mamá regresaba después de las 17 hs. Ella trabajaba limpiando una mansión en los barrios privados, tuvo la suerte de que sus jefes le permitan llevar a Tamy. Lave los platos sucios de la noche anterior, barrí nuestro comedor cocina y luego me fui a mi pequeño cuarto, que no tenía puerta, solo una cortina para tener "privacidad". Me acosté en mi pequeña cama, tomé mi celular el cual tenía la pantalla rota (solo un poquito), y me conecté al wifi de la panadería del frente, si, había adivinado la contraseña. Los mensajes de w******p comenzaron a llegar, pero a mi solo me importaba el juego que todos llamaban estúpido, Clash Royale, pues a mi me encantaba! Comencé a jugar y a ganar como siempre, llevaba un nivel bastante alto y me sentía orgulloso de ello. El grupo internacional de w******p me hacía ver sus notificaciones, y solo entré para ver si alguien donaba coins, pero solo había un mensaje borrado y otro preguntando que foto había mandado. Inmediatamente desactivé el wifi para que no se borre de mi galería.  Y eso fue lo mejor que pude hacer.. Lo que había conseguido era oro, y un premio por toda la humillación que había sufrido ese día. Sung Aiden ¿Gatito? Me reí fuerte al ver la foto. ¿Como había llegado eso allí? Le tomé captura a la foto y encendí el wifi, como era de suponer la foto de borró, pero yo tenía la captura. Entré al número que la había mandado, pero no tenía foto. Observe a Sung en esa foto. ¿Como hacia para tener buen cuerpo? Si tan sólo yo lo tuviese así.. Una idea genial se instaló en mi cabeza, una idea que me haría popular y dejaría atrás la humillación. Deje el celular en el pecho y sonreí... Sung Aiden me ayudaría, quiera o no Esa noche estuve contento, le hice la cena para mamá y la pequeña Tamy. Dormí toda la noche y al día siguiente me levanté a las 5 am, desayuné y tomé mi bicicleta para ir a repartir diarios en las casas del barrio privado, ese era un pequeño trabajo que tenía antes de clases, no me quitaba mucho tiempo y la verdad la paga era buena, paga que se la daba todo a mamá, era la única manera de ayudarla con dinero , ya que el resto del día yo tenía clases y debía hacer mis tareas. Una vez que terminé, volví a casa para tomar una ducha. -¿Vas a desayunar hijo?.- me preguntó mamá abriendo el refrigerador -Desayune temprano mamá, gracias. -Oh bueno, yo ya voy a despertar a Tamy para que vaya a su Jardincito. -Yo ya me voy al Colegio. -Dame un beso antes de irte.- mamá se acercó y puso su mejilla, yo puse los ojos en blanco y la besé. No es que no me gustase hacerlo, Solo me daba un poco de vergüenza. -Adiós -Adiós hijo! Ten un buen día! Tranquilo fui a la parada de bus, el cual me llevó hasta el Colegio. Fui hasta el salón que usaríamos debido a las remodelaciones, y la verdad es que no me gustó para nada eso de tener que compartir asiento con otros dos, si no me hablaba con nadie, pero! (Un pero de los buenos) al ver que me tocaba sentarme con Sung Aiden, me sentí satisfecho, yo quedé en medio de este y de Suss Yael , uno del grupo de nerd, aunque de nerd no tenían nada; por que generalmente ellos desaprobaban materias, y nunca participaban en clases.. a excepción de Elio Leis que era bueno con los números. Supuce que ese sobrenombre "nerds" se lo llevaban por que no eran ¿populares? Porque tampoco tenían apariencia de nerds. ¿Quien mierda les puso ese apodo a tal grupo? En fin, no me molestó la idea de que nos hayan sentado a los tres juntos. El profesor llegó, pero ni me fijé de que materia era, yo sólo me centre en el castaño que estaba a mi lado. ¿Como se lo diría? ¿Debía dejarle una nota? ¿Debía actuar con el y ser una mierda? O ¿Debía ser yo mismo y tratarlo como el tonto que es ? ¿Quizás ser amable para que haga lo que tenía en mente? Su voz me sacó de mis estúpidas preguntas. -¿Que me miras?.- susurró con el ceño fruncido y sus dientes mordían ligeramente sus labios. -No pensé que fueras esa clase de chico, Sung Aiden.- Le susurré también, por que no quería ser sacado de clases por hablar. -Eh?.- abrió la boca y dejó de fruncir el ceño, y por primera vez pude ver una mirada diferente, una que no era de superioridad. Se veía curioso. Por mi parte busque mi celular, lo saqué del bolsillo y le mostré la foto. Su rostro se transformó de completo, ya no parecía curioso, ni mucho menos fastidiado, en ese momento lo vi vulnerable. -Pero si la borró.- le escuché decir para si mismo. Yo sonreí.- Existe la opción descarga automáticamente.- me acerqué a el.- gatito. El se alejó de mi, tanto que casi se cae de la silla pero se sostuvo de la mesa, aún así sus libros cayeron al piso, todos lo miraron incluyendo al profesor. -¿Sucede algo alumno Sung?.- dijo con su severa voz. -Eh? No , disculpe profesor.- se levantó, tomó sus cosas, hizo una reverencia de disculpas y se sentó otra vez. Yo seguía mirándole con una sonrisa, el pestañeaba muchas veces, comenzó a jugar con sus manos y se mordia el labio. - No se la mostraré a nadie.- le dije porque me sentí un poco culpable. -¿En serio?. -Si, pero debes hacerme un favor. -Sung Aiden y Sun Spencer, por favor pasen al frente.- el profesor nos llamó la atención, pero afortunadamente no dijo nada de que estábamos hablando. Ambos nos levantamos con nuestros respectivos libros, el profesor nos indicó la página y cada uno leyó un texto sobre revolución Francesa.  Cuando regresamos  a sentarnos, y aprovechando que el profesor llamaba a otro a alumnos, le hablé. -Quiero hablar contigo, después de clases te espero en el parque Griego. El no contesto, solo asentió y siguió prestando atención a clases, por lo que me dediqué a hacer lo mismo. Como era costumbre el almuerzo lo pasé en la azotea, donde nadie me molestaba y donde podía estar tranquilo. Al resto de la clases me las pasé tratando de ignorar la mirada de Sung Aiden, sabía que el tipo estaba nervioso, y no era de menos. Yo en su lugar hubiese perdido la cabeza, o quizás no.. no creo que pueda sufrir más acoso del que ya recibía. El timbre de salida sonó, como siempre me quedé a guardar lentamente mis cosas, haciendo un poco de tiempo hasta que los otros se vayan, pero antes de que Sung Aiden saliera del salón lo miré, con mi barbilla señalé el norte, por donde estaba el parque Griego, el asentió lentamente y salió con sus amigos.  Al rato salí yo, tranquilo y sin estúpidos a mi alrededor. Camine hasta el parque Griego, que griego no tenía nada, sólo el nombre, ya que era un parque común y corriente, además de estar lleno de niños de primaria. Eran las 18 hs, salida de clases, a lo lejos pude ver a Sung sentado, con los pies estirados, y su mirada estaba fija en ellos, Yo me acerqué tranquilo, pero a la vez nervioso... ¿Estaba bien si chantajeaba al tipo? El castaño era la misma mierda que todo lo demás, pero no estaba seguro si era buena idea hacerlo. Mierda. ¿Por qué tengo que ser buena persona? Suspiré y me dejé caer a su lado en el banco, logrando que se asustara. Me miro serio. -¿De dónde sacaste esa foto?.- soltó enojado. - De un grupo.- le dije encogiéndome de hombros. -¿Y sabes quien la mandó?.- sentí un poco de temor en su voz. -No.- le dije sincero.- no tengo idea, pero no creo que debas preocuparte por eso, recuerda que yo tengo la foto. -¿Cuánto quieres?.- me preguntó metiendo la mano en su bolsillo, sacando su billetera. - No quiero dinero.- le dije un poco molesto. -Claro.- soltó una carcajada.- Vamos Markus, sabes que lo necesitas. "Markus", ese maldito apodo. -Mira niño rico.- me crucé de brazos.- No todo se soluciona con dinero, y aunque no me creas, no lo quiero. Quiero otra cosa de ti. Se levantó y quedó de mi frente de mi. -¿Qué querría el Markus Pobretón si no es dinero?.- rió, pero no parecía divertirse. Apreté mis puños, tomé aire e hice lo imposible por no enojarme. Opté por otra cosa. Sonreí. - Se puso bravo el gatito. Fue su turno de apretar los puños. - No me digas así.- gruñó. - De ahora en adelante, te diré como se me de la gana, y si no quieres que todos vean esa foto, será mejor que dejes de decirme ese apodo. Quedó boquiabierto. -Iré al grano.- le dije buscando su mirada.- Quiero que me conviertas en Markus. -¿Que?.- dijo incrédulo. -Lo que escuchaste, quiero que me conviertas en un actor porno. -Estas loco, ¿Como haré yo eso? -Fácil, entrename para que deje de estar delgado. -Ah eso.- suspiró aliviado. -Y también que me enseñes a tener sexo.- terminé sonriendo ampliamente. -¿Que?.- gritó, llevándose la atención de las personas a nuestro alrededor. Yo solté una carcajada.- Debes enseñarme todo lo que sabes sobre sexo. -Pero.. - No acepto un no como respuesta. - No voy a tener sexo contigo.- dijo serio.- No me gustan los hombres. -Yo no quiero sexo contigo.- le dije como si fuese obvio.- Quiero que me enseñes nada más. -¿Como? -Encuentra la manera.- me levanté también para quedar a su altura Nunca antes lo había visto de cerca, y si me parecía guapo de lejos, de cerca era mil veces más. -Te odio.- soltó. -Yo no, a pesar de que siempre fuiste un imbécil conmigo. - me escogí de hombros, y volví a sentarme.- Quiero comenzar mañana, así que nos encontraremos aquí al salir de clases. -¿Y si no puedo? -Debes poder gatito. - No me digas asi. -Una vez que yo este satisfecho, borraré la foto y quedarás tranquilo. -¿Por qué me haces esto?. -Yo debería preguntarte el porque de las cosas que me hiciste estos años, y sin embargo estoy aquí, tratando de ser amable contigo. -¿Amable? Claro!. -Yo te trataré dependiendo de como me trates tu, asi que espero que seas amable gatito. Giró sobre sus talones, quedando a espaldas de mi. Era una extraña reacción, pero no me importaba en lo más mínimo. De hecho, me permitió observar su ancha espalda. Así la quería tener yo. Luego sus muslos y trasero super carnosos, parecían duros, estiré mi dedo y lo pinché con el. Sung se giró rápido, me miró rojo y enojado. -¿Qué crees que haces? -Solo comprobaba la dureza de tu trasero. -Eres un pervertido!. -No, no lo soy.- puse los ojos en blanco.- Solo estaba compro... - Me voy.- dijo entre dientes, interrumpiéndome- Mañana aquí, a esta hora. Con zancadas largas se alejó de mi. Apoyé la cabeza en es respaldo del banco. ¿Quien diría que el acosado tendría en su mano al acosador?. Y tenía la sensación de que me iba a divertir bastante con Sung Aiden.
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