Capítulo 28: ¿qué nos está pasando? "Y quién sabe cómo se acabará este mes, maldita costumbre la de tus pies" ~ Maldita costumbre, Morat. Al llegar a la unidad donde vivía David, él, con mucho vergüenza y sintiendo su dignidad por el suelo, espero a que don Miguel preparara la silla de ruedas junto a la puerta trasera de la camioneta para que David no tuviera que hacer mucho esfuerzo al sentarse en ella, todos le aplaudimos con sorpresa y emoción el que de verdad intentará dejar que lo ayudaramos, sabíamos que para un chico testarudo y orgulloso como lo era mi novio, no le parecía muy buena idea el hecho de tener que ayudarlo, pero aún así se había dejado hacer y yo me sentía muy pero muy feliz de que él de verdad estuviera dando un poco de su parte. Al llegar al departamento, habíam

