PROMESA DE AMOR

1329 Palabras
Ixchel Sorpresa, nerviosismo, mis ojos posados en ella, en su sonrisa, en la alegría posada en su rostro, ese brillo en su mirada, sus labios, delgados, yo no podía dejar de verla, de mirarla, entre mas la veía, cuanto mas tiempo pasaba a su lado, más bella me parecía, Diana preguntó. -¿Amor, estas bien?- estaba sería, callada, quizás era muy precipitado todo, pero yo no quería perder tiempo, estaba dispuesta a darlo todo a arriesgarlo todo. - Me toma por sorpresa- suspire- me ilusiona y te agradezco amor, gracias por incluirme- suspire, era nuevo para mi salir con una mujer con hijos, estaba nerviosa. -Quizás todo esta pasando de prisa, rápido- la mire, no quería asustarla- pero ya perdí años lejos de tí y ahora que estas aquí, yo quiero y deseo hacer vida contigo, porque te amo- estaba siendo sincera, honesta con ella. - Yo también deseo vivir mi vida contigo, verte todos los días- suspire, ella cambio de tema, sutilmente, empezamos a hablar de nuestro próximo encuentro, acordamos que ella viajaría el viernes, que vendría a verme, eso me agradaba, yo contaba los días para verla, para abrazarla. Mayte Mis manos sostenían una taza de té, mis ojos posados en ese jardín, la mañana era fría, pero no tanto como los recuerdos, imaginaba como hubiera sido mi vida, si ella y yo hubiésemos tenido hijos, si el amor, siguiera en nuestros corazones, suspire, recordé y en ese momento entendí, ella esa mujer la tal Diana había destruido mi matrimonio, había terminado mi relación, me había robado su amor, se llevo a mi esposa, al amor de mi vida, en ese momento me llene de coraje, de resentimiento, tome aire, la puerta principal se abrió. fije la mirada hacia ese lugar, al ver a Ixchel, una sonrisa se dibujo en mis labios, dije. - Ixchel- la mire sorprendida, con una sonrisa en los labios, decidida camine hacia ella con intenciones de abrazarla, parecía un sueño, pensé, ella respondió. - Hola, buen día, vine por mis cosas- cuando dije eso sus pasos se detuvieron a la mitad de la casa, sobre ese piso de madera. - Pensé que volvías a casa- mis ojos se posaron en ella, mi sonrisa se desvaneció, mis lagrimas contenidas, a unos pasos de ella, pero lejos de su corazón, lejos de su nueva vida. - No, Mayte, no volveré- camine hacia la escalera, que llevaba hacia mi habitación, en silencio, entre a mi habitación, abrí el closet, tome un par de maletas, coloque ropa, zapatos, lo ultimo que quedaba, llene dos maletas, regrese, por dos más, colocaba el resto de mis cosas, cuando la puerta se abrió, Mayte entro. - No quiero que te vayas- empece a llorar- no quiero perderte, dame otra oportunidad por favor- se detuvo, camino hacia mí, tomo mis manos, nos sentamos al borde de su cama. - Mayte, las cosas pasan por algo y nosotros, como pareja no funcionamos- sus ojos llenos de lagrimas me miraron. - Yo te amo- estaba siendo sincera. - Me tengo que ir- me levante, coloque lo ultimo en el par de maletas, ella pregunto. - ¿Hay alguien más?- conocía la respuesta, pero quería escucharla de sus labios, quería que me mirara a los ojos que fuera honesta y entonces quizás yo entendería. - Mayte, basta- tome mis maletas, camine hacia la puerta, ella se paro tras de mí, cerrando la puerta. - Responde- insistí. - Me tengo que ir- mis ojos llenos de enojo se clavaron en ella, no me detuvo, se hizo a un lado, yo baje con mis maletas, a mi encuentro el jardinero. - Permitame señorita, le ayudo. - Gracias- camine de prisa con él, dejo las maletas y preguntó. - Traje las nuevas plantas, ¿Donde las planto?. - Revisé con Mayte por favor, que ella le diga- entre al auto, lo encendí conduje, respirando libertad una vez más. Mayte Lagrimas rodando por mis mejillas, se había ido, y sabía que esta vez era para siempre, me quede en su habitación, repasando cada momento feliz a su lado, recordando lo feliz que fui, el amor, que ella me provocaba, que me inspiraba, la paz que me daba dormir a su lado, recordando mis viajes apresurados, sacar tiempo de donde podía para estar con ella, preguntándome ¿en que momento nos perdimos?, suspire. Diana Jueves por la noche un día de locos, con trabajo, reuniones, tanto que no había hablado con Ixchel en todo el día solo mensajes, quería terminar de hacer mi maleta y luego marcarle, antes de dormir, una sonrisa en los labios, al pensar que solo unas horas nos separan, suspire, llamaron a la puerta, respondí. - Pase- continue colocando mis cosas dentro de la pequeña maleta azul, mi hija dijo. - Hola, ma buena noche- le día una sonrisa. - Hola, mi amor - la mire- ¿lista para dormir?- estaba en pijama. - Si- la mire- ¿Y tu lista para ver a tu chica?- sus mejillas se sonrojaron, bajo la mirada. - sí- dije de forma tímida, era raro hablar del tema con mi hija con tanta naturalidad. - Me alegra, má, me gusta esa sonrisa en tus labios, me alegra tanto verte y saber que eres feliz- la mire, cerro su maleta, se acerco. - Gracias, mi amor-tome sus manos. - Dale mis saludos- una sonrisa, el brillo en sus ojos, me abrazo. - Lo haré, princesa- suspire- volveré el martes- deseaba regresar pero con ella. - Esta bien má toma el tiempo que necesites, disfruta tu relación-nos soltamos- no todo es trabajo- la anime. - Te amo Dany, eres tan comprensiva- nos separamos, camino hacia la puerta. - Descansa, dulces sueños má- camine hacia mi habitación, estaba tranquila contenta, por mi madre, ¿pero Leticia?. Ixchel La noche llego, la casa estaba ordenada con pocos muebles, con us lado de closet, con fotos nuestras en cada una de las mesas de noche, la sala ya no estaba vacía, la cocina, tenía algunos utensilios, la terraza con plantas, un sofá. una mesa, dos sillas, suspire, todo estaba listo para recibir a mi novia, una sonrisa se dibujo en mi rostro, apague las luces de la sala, la cocina, camine hacia mi habitación, una cama, con sabanas nuevas, tapete, un pequeño sillón, cercano a la ventana, encendía la lampara, camine hacia las ventanas, iba a cerrarlas cuando mi teléfono sonó, su voz, del otro lado. - Hola, mi amor, buena noche- suspire, estoy segura que mis ojos brilla, cuando la veo o escucho su voz. - Hola, mi amor- sonrisa. - Te extraño, estoy contando las horas para verte, para dormir entre tus brazos- suspire. - Falto poco mi amor- sonrisa- señorita me podría responder una pregunta por favor- - claro, señorita, dígame- me recoste sobre la cama - ¿ A que hora llega tu vuelo?- quería verla, abrazarla. - ¿Iras por mí?- me incorpore, era tan linda conmigo. - claro, es lo menos que puedo hacer ir por ti, invitarte a cenar- tenía planeado llevarla a cenar, luego ir a casa o bailar, lo que ella quisiera- voy. a colgarte y te llamare por videollamada- quería ver su rostro. - Si, mi amor- colgamos, me coloque la blusa de la pijama, el teléfono sonó. - ¡Te amo!- mis ojos posados en ella, en su sonrisa, en sus labios delgados. - Te amo más, preciosa- suspire, no podía dejar de mirarla, de ver su sonrisa, de ver sus ojos color café, ella sonrió. - Te envíe un link, es una canción para tí- guiño de ojo (Tengo ganas Andrés Cepeda), sus ojos mirándome, intentando no dormirse. Leticia Lo sabía y no por ella, nuestra relación era cada día más lejana, ella era distante, yo tenía un recuerdo atascado en mí corazón, un te amo atorado en mi garganta, sabía que tenía otra persona, que era feliz con ella, se notaba, pero ahí estaba yo cumpliendo nuestra promesa de amor.
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