Liam bajó la colina con mucho más cuidado de lo que usualmente lo haría porque llevaba a Emely en su espalda, pero de mala suerte se resbaló con el pasto, soltó las piernas de la rubia y por suerte ella cayó de pie, pero el hombre se fue en tobogán hacia abajo mientras los demás lo veían pues aquella pendiente era bastante inclinada y a los ojos de Emely aquello se vio divertido así que tomo una corteza seca bastante pequeña, pero con el espacio suficiente para poner su trasero en ella y no ensuciarse, se sentó y se fue a toda velocidad, Zoe que iba bajando con algo de esfuerzo por no caerse se sorprendió mucho cuando la rubia pasó a su lado como si fuese un cohete. – Al menos se está divirtiendo. – comentó Adrien. – Hasta ahí le duró la diversión. – Zoe vio como la madera chocó con una

