Pov: Clementine Reed. Lo veo marcharse y escuchar como ella le dice “cariño” y él le dice “querida” me duele y me hace sentir más desafiante. Todos creen que soy una niña tonta y hoy le demostraré que no. Que yo no le tengo miedo a los castigos, no le tengo miedo a esta mujer, no le tengo miedo a nada. —Señorita Clementine, adelante, pase hablemos de esto cómo corresponde —sugiere y camino con la frente en alto entrando a su oficina. Es la primera vez que lo hago, es bastante amplia, tiene algunos estantes con libros y su enorme escritorio. —Así que usted desea tomar el lugar por la señorita Eva. —Sí, en especial porque fui quien rompió la regla —vuelvo a aclarar. —Primero tengo que explicarle un poco cómo funciona todo esto, señorita Clementine, me da mucho gusto que comienc

