Narrado por Ian El problema de cuando estoy con Agatha es que no existe nadie más para mí. Mi mundo se nubla, olvido todo el sentido común y actuó con estupidez. Una prueba fehaciente había sido mi comportamiento en la oficina esa tarde. No solo había sido la comidilla de la empresa por toda la semana, sino que había perdido el pendrive con la base de datos de Cristian. Era verdad, lo había perdido y si soy sincero pensé más con el pene y el corazón que con el cerebro en lo que estuve a solas con Agatha. El resultado había sido echar gasolina al fuego con Cristian. Cristian me culpaba de sabotear su carrera y eliminar información vitalicia para la empresa por conflictos personales. De no haber ocurrido “La hora en el paraíso” como se había chismeado en el trabajo, el conflicto con Crist

