15 Slim meditaba con una botella de vino del supermercado Co-op. Emma se fue tras la primera mención a los aparecidos, como suponía. No estaba seguro de si estaba triste por eso o no. Su cuerpo se estremecía por el sexo, pero su mente sentía una mezcla de culpa y rencor. Justo antes de la hora de comer, recibió una llamada de Arthur Davis. Se reunieron en el centro del pueblo, en la sala vacía de un pub sucio. Arthur estaba comiendo un pollo que había en una cesta cuando llegó Slim. El jefe de policía ya le había pedido a Slim una cerveza y esta estaba calentándose enfrente de él. Slim se preguntó cuánto tardaría el jefe en detenerlo por conducir bebido. —¿Qué ha descubierto? Slim se encogió de hombros. —No mucho. La gente no habla. Arthur le pasó un sobre por encima de la mesa. — A

