22 Lucy Tanton era una mujer atractiva y respetable de más de cuarenta años, el tipo de mujer que Slim rechazaría si le propusiera algo por pensar que ella podía sin duda conseguir algo mejor. Sonreía a Arthur Davis como si fueran viejos amigos, luego ladeó su cabeza hacia Slim antes de lanzar a Arthur una mirada de confusión, como si el jefe de policía hubiera traído por error a un acusado a su casa, en lugar de a la cárcel. —Sé que esto puede parecer algo inesperado, pero me pregunto si podríamos hablar contigo acerca de tu tía —dijo Arthur. Lucy entrecerró los ojos. —¿Hay nueva información? ¿Después de tanto tiempo? —Es algo pronto para decirlo, pero es posible que sí. Lucy los dejó entrar. Un marido en el trabajo e hijos en la escuela, explicó, un día libre en su trabajo a tiempo

