55 Intenté olvidarte. Créeme, lo intenté. Cada vez que conducía hacia el sur, de vuelta a mi trabajo y mi casa y mi esposa, intentaba alejarte de mi mente. Me entregué al trabajo, llenando mi cabeza de números para ahogar las palabras que me persiguen cuando estoy despierto. Aun así, siempre hay algo (un viaje de trabajo, un amigo enfermo, un asunto familiar) que me trae de vuelta. No puedo escapar de ti. Tú y yo estamos unidos por un lazo, Joanna, que no puede cortarse. El tuyo es un nombre pronunciado en rincones oscuros, detrás de puertas cerradas. Tres personas muertas y nadie sabrá la verdad. Me desespera pensar que estés implicada o, Dios no lo quiera, seas responsable. Volveré para siempre un día, te lo prometo, y pondré fin a esto. Tienes mi palabra. Si eres tú la que necesita s

