Aidan. — Gracias. Dice ella al detenerme frente a su casa, me desabrocho el cinturón de seguridad para poder mirarla mejor. — Araceli, no entiendo por qué le tienes miedo a Paty. — No es miedo, solo no quiero problemas. Dice bajando la mirada, acerco mi mano lentamente a su mentón para elevarla un poco y me mire. — No tendrás problemas. — Ella es de familia con dinero y yo… — Eso no es importante. La interrumpo, no me gustan ese tipo de comentarios, ¿acaso debe dejar que la humillen solo por no tener dinero? No, me niego a ese pensamiento. — Lo es. — No. — Aidan, yo sé cuál es mi lugar. — No sigas con esos comentarios, mejor cambiemos de tema. Digo viendo sus ojos con ese brillo extraño de nuevo, ¿por qué me es tan difícil poder entenderla? Porque es mujer. — Me

