¿Es broma?

1439 Palabras

Lisandro ordenó a sus guardaespaldas que le sacaran toda la información posible al chofer, tenía los ojos inyectados de furia, y sus nudillos aún sangraban por el golpe. Me estremecí. En otro momento, él lo habría hecho con sus propias manos, sin pensarlo dos veces, pero esta vez me miró, y a Nico, que no soltaba mi mano y tiritaba como una hoja. Y decidió no hacerlo. Nos metió en otra camioneta, le pidió al guardaespaldas que manejara y le ordenó que nos llevará a una clínica privada, una que él conocía bien, donde todo estuviera bajo control. Lisandro no confiaba ni en la sombra en ese momento. —Vamos a asegurarnos de que estén bien —dijo, tomando mi rostro entre sus manos con una mezcla de ternura y desesperación— si todo está bien, continuaremos con el viaje. Se lo merecen, mi famili

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR