En el gimnasio hay toda clase de máquinas para entrenar, además de pesas, cuerdas y un sinfín de artefactos.
Bakudan y Hitsune acaban de terminar una rutina de ejercicios de una hora y se dirigen juntos a los vestidores. Allí, cada uno toma toalla y entran a las duchas. El rubio cenizo entra al primer cubículo, mientras su compañero entra en el segundo. La ducha no les toma más de quince minutos. El primero en salir cubierto solo con una toalla en la cintura es Hitsune. Va hacia su locker y saca su traje de héroe, ya que es el que deben llevar puesto mientras están en la agencia. Se coloca la ropa interior y se saca la toalla para secarse el cabello.
Bakudan sale de la ducha, también solo con una toalla cubriéndole de la cintura hacia abajo y, al ir a su locker, se encuentra con Hitsune semi vestido y se sonroja.
-Oye, maldito exhibicionista, ponte algo de ropa -le dice, apartando la mirada.
Hitsune se termina de subir los pantalones y le sonríe pícaramente.
-¿Qué me dices de ti? Vienes prácticamente desnudo. Exhibicionista -lo molesta de vuelta.
-¡C-CÁLLATE! ¡Y ALÉJATE DE MÍ, HIKORI! -grita Kenji al ver que su compañero se acercaba lentamente.
Hitsune se detiene con una pequeña risa y vuelve a su locker para terminar de vestirse.
-¡Y NO SE TE OCURRA VOLTEARTE MIENTRAS ME VISTO! ¿ME OÍSTE? ¡O TE VA A IR MUY MAL!
Hitsune asiente y hace caso a la amenaza. Bakudan se viste rápidamente de espaldas a su compañero, evitando que Hikori viera su ruborizado rostro.
-No sé por qué te da tanta vergüenza -comenta Hitsune mirando a Bakudan cuando ambos ya están completamente vestidos- no es como si nunca...
-No lo digas, idiota -lo interrumpe Bakudan lanzándole una mirada asesina. Hitsune levanta ambas manos en señal de paz- además, este no es el momento ni el lugar.
-Muy sensato de tu parte, Kenji -responde Hitsune- pero no hay nadie aquí.
El rojiblanco se acerca hasta llegar frente al rubio. Le encantaba tener que inclinar un poco la cabeza hacia abajo para poder mirarlo a los ojos. La mirada furiosa y amenazante de Bakudan no cambia, haciéndolo ver tan... sensual.
-¿Y qué piensas hacer al respecto, Invierano? -lo desafía Bakudan, sin apartar la mirada.
Sin decir una palabra, Hitsune toma suavemente la barbilla de Kenji y le levanta el rostro, para poder juntar sus labios con los de él. Ambos cierran los ojos, disfrutando de ese roce, de la cercanía del otro.
-Ah, por Dios ¿ya están haciendo sus cochinadas? -los interrumpe la voz de Nakamura.
-¡Nakamura! -exclama Hitsune sobresaltado, separándose inmediatamente de Bakudan.
-¡MOBU! -grita el rubio lanzándose sobre el chico peliverde, quien se escapa riendo. Mobu era el sobrenombre del peliverde, que luego él adoptó como su nombre de héroe.
-¡Ya saben que no deben andar besuqueándose en este lugar! -ríe Nakamura, mientras corre por todo el vestidor para escapar de las manos de su compañero que lo persigue.
-¡TE VOY A MATAR! -grita Bakudan, mientras Hitsune se queda de pie, riendo de ambos.