— Esto es increíble. ¿Por quién me tomas?. Yo no soy ninguna de tus aventuras, a las que acostumbras a enredar con ”palabritas". — Rebato furiosa. Él se ríe, con ironía. — Si fueras una aventura en mi vida, ¿Crees que estaría aquí?. — Cuestiona. Antes de poder responderle, con agilidad me aprisiona a su cuerpo y sus labios chocan con los míos. Me resisto, lógicamente, pero poco a poco mi cuerpo deja de obedecer a mi mente, por lo que me dejo llevar y termino correspondiendo a su beso. En un momento de cordura, pongo mis manos sobre su pecho, alejándolo de mí. — Por favor vete y jamás regreses. Haz de cuenta que estoy muerta, porque yo haré lo mismo contigo. — Camino decidida a irme, cuando sus palabras logran hacer que me detenga. — Por Dios, Alicia. ¿De verdad piensas tirar todo por

