— Se la llevaron de los brazos de Nataly, ayer. No hay noticias de su paradero. — Logra decir en un hilo de voz, con la mirada perdida. Mis lágrimas, son cada vez más fuertes y el hueco en mi corazón, más profundo. Lo abrazo y nuestros sollozos, inundan el camaróte. Por fortuna, estamos a punto de atracar. Empacamos nuestras maletas y al abrirse las compuertas del crucero, somos los primeros en salir desesperados. Llegamos al hotel, hacemos el check-out y nos dirigimos al aeropuerto. En ningún momento, suelto la mano de Emiliano. Si a mí me duele, no imagino el dolor por el que debe estar pasando. El vuelo se me hace eterno, ya que no veo la hora de llegar. *** NATALY *** Ya pasaron 24 horas desde que raptaron a mi Abril y hasta ahora no hay noticias. — Es hora, amor. — Anuncia Gr

