— ¿Por qué?. — Cuestiona Nataly, con la voz quebrada. El comandante toma aire, antes de hablar. — Los capturados, la identificaron como autora intelectual del secuestro de la niña. Tengo una orden de captura en su contra. — Explica y niego desesperada. — Eso es falso, comandante. — Grito entre mi llanto. Emiliano me mira con los ojos llenos de lágrimas, mientras Nataly también llora y ambos guardan silencio. — Ustedes me creen, ¿verdad?. — Pregunto en un hilo de voz, ahogada en llanto. Ninguno dice nada. — Por favor, señorita. Se le acusa del delito, de secuestro extorsivo. Tiene derecho a guardar silencio. Cualquier cosa que diga, será usada en su contra. Tiene derecho a una llamada y a un abogado. Si no lo tiene, el estado le asignará uno de oficio. ¿Ha comprendido sus derechos, Ali

