*** EMILIANO *** — ¡Hermano!. — Exclama Gregorio, entrando a mi oficina. — Mi hermano, Tiempo sin verte. — Respondo sonriente, mientras me pongo de pie. Me acerco a él, estrecho su mano y luego lo abrazo palmeando su espalda, a la vez que él lo hace con la mía. Le señalo el sofá y ambos tomamos asiento. — Oye, ¿Quién era esa chica que iba saliendo de aquí hace un momento?. — Pregunta intrigado. — Mi hermana. ¿Por qué?. — Pregunto achinando los ojos. — Emiliano, perdón si te ofendo, pero... Es... hermosa. ¿Está soltera?. — Pregunta tímido. — Te conozco y sé tú historial con las mujeres, así que ni te atrevas. — Amenazó y él se ríe. — No creas, he perdido mi "flow" con las damas. — Se queja y no puedo evitar sonreír con su comentario. Empezamos a contarnos lo que ha sido de nuestra

